
De qué va
Encerrado en una excavadora Mark-IV, respiras aire viciado y cargado de humo de gasóleo dentro de un ataúd de hierro oxidado. Por encima yacen siete kilómetros de granito aplastante; el peso tectónico hace que el casco gima. Eres un intruso en las profundidades de la tierra, abriéndote paso a través de una roca que late y sangra. Seres ancestrales han dormido aquí durante eones en la oscuridad, y ahora están escuchando el ruido de tu motor. The Black Lung es un brutal juego de cartas en solitario, de claustrofobia y muerte. Tu misión es trazar un mapa de una cuadrícula de cartas boca abajo, conseguir cuatro isótopos anómalos y arrastrar tu plataforma con fugas de vuelta a la zona de aterrizaje antes de que tu motor se apague o tu mente se derrumbe. A la Compañía no le importa tu supervivencia, y la geología te odia profundamente. Acepta el hecho de que este juego está diseñado para aplastarte. LA RUTINA Navega por una cuadrícula de 6x6 generada al azar. Cada carta que das la vuelta cuesta un preciado combustible. Cada espacio que retrocedes quema oxígeno que no tienes. La única forma de mantener tu motor en marcha es cazar los horrores inimaginables de las profundidades y extraer su biocombustible. Conseguir un isótopo otorga a tu plataforma una poderosa ventaja mecánica... o una maldición permanente. Detenerte para soldar el casco o overclockear tu taladro hace ruido. Si haces demasiado ruido, la oscuridad te envuelve por detrás. LO QUE NECESITAS PARA JUGAR Una baraja estándar de cartas (sin comodines) Un juego de dados poliédricos, incluyendo tres dados de 6 caras Una ficha para representar tu Excavadora Bolígrafo y papel para llevar la cuenta de tus estadísticas (Hierro, Nervios, Armadura y Combustible)
Descripción traducida del inglés.

